Nenúfar blanco

El nenúfar blanco (nymphaea alba) es una planta vivaz que vive en zonas donde hay cantidad suficiente de agua, pero no de mucha profundidad; es también importante para su desarrollo que esta agua se encuentre inmóvil o que se mueva con mucha lentitud, como sucede en los estanques y aguas mansas.
Posee un rizoma rastrero que mantiene a la planta anclada en el suelo; de ahí la imposibilidad de su desarrollo en aguas profundas, pues el tallo debe ser lo suficientemente largo como para que sus grandes hojas y sus flores permanezcan por encima de la superficie del agua.
Posee unas flores grandes que pueden llegar a alcanzar los doce centímetros de diámetro; presenta una coloración entre blanca y sonrosada, tiene un cáliz de cuatro sépalos de forma alargada y color verde; la corola cuenta con unos veinte pétalos, los exteriores son más largos y anchos que el cáliz, haciéndose más estrechos a medida que nos adentramos en el núcleo de la flor, donde se encuentran los estambres -en gran cantidad- y el pistilo.El fruto es redondeado, de tres centímetros de diámetro.
En su parte interna se pueden observar las señales dejadas por los estambres y los pétalos al desprenderse.
La raíz se puede recolectar en otoño, arrancándola y secándola al abrigo de la luz.
Tiene una sustancia llamada ninfalina que le proporciona una cierta actividad digitálica; pero no se ha estudiado de forma exhaustiva ya que prácticamente se ha venido empleando como planta ornamental; los únicos datos con los que se cuenta en la actualidad son aquellos que nos han llegado de las costumbres y tradición populares.
Se utilizaba principalmente como antiafrodisíaco -dato que hoy día no está comprobado- pudiendo producirse este efecto tanto por la propia actividad de la planta en sí como por un comportamiento bastante común a la hora de tomar cualquier producto de tipo supuestamente medicinal, conocido como efecto placebo.
La raíz se ha utilizado para evitar el flujo celiaco y disentérico, actuando como antiinflamatorio del bazo.
Si se aplica de forma tópica su actividad es buena para casos de tiña.
Como consumirla
Infusión. Cinco gramos de flores de nenúfar secas se añaden a un litro de agua, dejándolas infundir durante diez minutos; se puede tomar a lo largo del día en una cantidad de tres tazas y añadir cierta cantidad de azúcar si se desea para mejorar el sabor.
Polvo de raíz. Su empleo es eficaz para preparar lociones y pomadas para aplicar sobre zonas afectadas de tiña.

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