El hipérico o corazoncillo

El hipérico posee un aceite esencial, taninos e hidrocarburos. A esta planta se le atribuyen innumerables propiedades, pero sobre todo la de ser un buen cicatrizante, así como antiséptico, astringente y vulnerario; también es una planta ligeramente sedante y posee propiedades antidepresivas, aunque muy leves. Está indicada en el tratamiento de la ansiedad, depresión, asma , úlcera gastroduodenal y hemorroides. Sin embargo, posee una sustancia, la hipericina, que consumida en grandes dosis puede producir fenómenos de fotosensibilización, como eritema solar, quemaduras e incluso ulceraciones, por lo que no se recomienda abusar de preparados a base de hipérico. En cualquier caso, su empleo debe estar sujeto a control médico. Usos medicinales Ungüento: A un litro de aceite de oliva se añaden 200 gramos de cada una de las siguientes plantas: hipérico, caléndula, llantén menor y milhojas; se cuece a fuego lento, durante 3 a 5 horas, se deja enfriar, se filtra y se guarda en un frasco hermético, fuera de la luz, pues sino podría enranciarse. Se aplica directamente sobre la zona contusionada con un suave masaje. Infusión: En un litro de agua se hierven 30 gramos de sumidades floridas; se templa el líquido, se filtra, endulza, y se bebe a tacitas, a lo largo del día. Extracto fluido: A razón de 35 a 45 gotas de extracto, 3 veces por día . Aceite de hipérico: muy útil en llagas, úlceras y quemaduras. Se prepara con 125 gramos de sumidades floridas, 250 gramos de aceite de oliva y 125 de vino, de ser posible, blanco. Se macera todo durante 3 a 5 días, pasados los cuales se calienta la mezcla a baño maría durante 3 horas; se filtra el líquido y se empapan compresas en este aceite para aplicarlo localmente.

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